miércoles, 21 de junio de 2017

el ritmo en cruz

El tiempo es sinuoso, por sus entresijos se pierde la memoria que puede tardar vidas en ser recuperada. La conciencia despierta sin prisa, la fugacidad de los destellos es precisa y elocuente para el que está sintonizado y en armonía para intuir el cuadro a retazos. De ahí la música del universo y la sinfonía de los multiversos, agentes de la polirritmia anhelada. La coincidencia es tan solo una palabra imperfecta, el jazz  lo sabe bien. La partitura se originó hace eones, los ritmos se dislocan para dar pie al swing, al sabor y la sandunga eterna que da forma al ritmo en cruz, al relámpago de la tormenta, al destello que aturde. El temporal es temporal en la noche de san juan.

sábado, 10 de junio de 2017

la diva en la antípoda

Santa Fe de Bogotá, 6 de junio de 2017

La campanilla del teléfono celular anunció un nuevo mensaje en whatsapp. Eran las 7.45 de la mañana, pensé que era algún alumno inoportuno preguntado por alguna nota que todos olvidaremos sin que a nadie le importe un carajo. Pero para mi sorpresa no resultó ser algún párvulo desorientado sino la mismísima diva escribiendo desde la antípoda. La última vez que supe de ella, seis meses atrás, la dejé en Vietnam aunque residía en  Indonesia. Como es usual abrió la conversación sin formalismos, como si la hubiésemos dejado ayer:

-Hola (mi nombre de pila)! 
-¿Cómo lo trata la vida? Para mí un año de lo más extraño: 
- En tres semanas mamá

Luego envió una fotografía con su panza de madre y me alegré como el que más. Se suponía que ella no podía tener hijos, pero está en camino una nena que, al igual que mi hija, se saltó todas las barreras. Ya estaban dispuestos a adoptar cuando envió mensajes de arribo. En tres semanas aterriza, espero que todo vaya bien porque la diva está por los 45 años.

lunes, 5 de junio de 2017

momentos invisibles


Está claro que mi habilidad social es muy limitada. Por otra parte mi interés es más cercano al retiro y el aislamiento. Las redes sociales cumplen esa labor a partir de la música y la escritura. A los videos tipo espejo de auto-alabanza  los decapito rápidamente. Sin embargo, he soltado la mano y empuñado la pluma de prueba con estos fugaces momentos invisibles.

lunes, 29 de mayo de 2017

busco una pomarrosa

En Colombia es habitual encontrar las frutas de la temporada en las esquinas con semáforo. La economía informal lograba perfumar el ambiente cuando de la pomarrosa se trataba. Hace tiempo la hecho de menos, y doy fe de pasar por las mismas esquinas de entonces; la economía informal continúa, pero ella ya no está.

Algo similar pasa con el helado de pétalos de rosa.

domingo, 14 de mayo de 2017

un pacto de silencio

Es escritor. Me recibió en su apartamento de lujo, un piso alto con vista a la ciudad del sangrado corazón y los pies descalzos. La decoración era estupenda, no es gratuito estar casado con la artista plástica más importante del país. Tan solo en su sala cabía mi apartamento... un par de veces. Al calor de un café con cardamomo comenzamos la charla que es parte de uno de mis proyectos de investigación. Él, en 1989 me llevó de la mano por los caminos del caballero de la triste figura, explicándonos a una manada de palurdos los dos tomos con una sabiduría envidiable en la versión de  Martín de Riquer, luego sería el mundo de Odiseo y su aventura como ejemplo del viaje del héroe de las mil caras. En 2012 volvió a guiarme (ésta vez en la maestría de escrituras creativas) por las calles de Dublín acompañando a Leopold Bloom y Stephen Dedalus en su periplo por el discurrir del pensamiento, su condición de judío (al igual que el protagonista), y el ser egresado de sociología en Princeton, hace que su análisis de la obra sea un portento. Conozco pocos escritores personalmente, así que cada vez que puedo compartir información con alguno intento sacar el mayor provecho al tiempo. Me confesó que la decisión de seguir su vocación le costó un divorcio, y que su actual esposa le allana el camino para que no deje de escribir. Luego de hora y media de charla, chistes y chismes lo dejé con la promesa de volver - a tomar café o lo que quieras, según dijo- pero me quedó en la cabeza uno de sus comentarios: el artista, el escritor, hace un pacto con el silencio, no con los amigos. Su condición es la soledad.

domingo, 23 de abril de 2017

la serpiente y el gallo

Mr. Net me pidió que reservara la noche del sábado para asistir a un ágape en honor a una cantante firme, porfiada y pertinaz en su propósito. El mismo intermediario nos había presentado durante un concierto de los makenzy un par de meses atrás. Llegamos temprano, tipo nueve de la noche, a una desvencijada casa esquinera en santa teresita, famosa por su actividad musical. La celebrada estaba guapa a morir, con un vestido largo de escote infinito en la espalda y borceguíes tejanos. Le di un abrazo (rozando la piel de su espalda con mi mano) y la felicité mientras su mirada entrecerrada bajo el capul me sonreía con cortesía. Luego de un rato se acercó a nuestra mesa, visiblemente achispada por el aguardiente, y nos ofreció sendas copas, se alegró de que aceptara el brindis pues le había dicho que debía levantarme temprano y no podía  ponerme copetón como ella. Pocos minutos después nos ofreció una segunda ronda, a la que  Mr. Net volvió a negarse. Lo reprendí por tamaña descortesía y me inmolé por él. Ella quedó sorprendida cuando brindé por la serpiente que celebraba cuarenta, me preguntó si yo también lo era pero le dejé en claro que le llevo ventaja por ser un estupendo representante del año del gallo. Me respondió animada que le gustaría hacer migas con un plumífero ya que en hasta el momento siempre se había aliado con enemigos, sin saberlo. Consciente del tema le dije que me interesaba el asunto pues se dice que las serpientes, a diferencia de Adán, me son benéficas y no había conocido alguna. Así quedó abierta la posibilidad para una amistad con miras a desarrollar proyectos pues tenemos la misma profesión.  Cerca de la medianoche ella estaba más que achispada, estaba en llamas y dio un recital improvisado. Yo, como Cenicienta, desaparecí antes de las doce, pero dejé mi zapatilla de cristal.

jueves, 13 de abril de 2017

doce pasos

Es inevitable terminar aceptando la situación cuando cada vez que llegas a casa un piano te cae encima cada treinta y siete minutos; te miras al espejo y te ves con las pupilas dilatadas y una sonrisa de aliento ingobernable. Luego te encuentras procrastinando pero con el deseo de volver a ser aquella persona que podía sacar minutos perdidos de sus bolsillos. Está bien, lo acepto: lo acepté susurrándole a la almohada, imagino que en estado beta. Y me sentí mejor. Ahora vuelvo poco a poco, los hábitos buscan el camino oscurecido por el síndrome de Peter Pan. La luz en mi estudio sigue siendo hermosa, la energía se mantiene. Hay doce pasos entre la puerta y el olvido.

domingo, 2 de abril de 2017

el camino correcto

Ciclos, bucles, giros en u repetidos hasta que alguien despierte (pensé en escribir hasta la saciedad). El camino es personal; algunos lo han transitado en otro tiempo pero la sincronía del pensamiento se encarga de traerlo de vuelta en el momento justo, ya sea en libros, poesías, canciones, películas, frases sueltas. El lenguaje construye nuestro entorno, cada vez me parece más evidente. Pensar sin palabras ha de ser como llegar al nirvana, el lenguaje de los dioses.Y se da, el despertar ha sido lento pero las señales llegan. El recuerdo es cada vez más nítido, tan fácil como viajar en un tiempo que deja de existir cuando te percatas que nunca ha estado ahí.

En el mundo todo parece cada vez peor, absurdo, incluso patético. Es el resultado de acciones humanas. La pregunta que surge es ¿por qué debo pasar por esto? Las vidas han sido muchas, y cada una ha tenido preguntas que se han ido solucionando a lo largo de la experiencia. Hay que pasar por el fuego de la vida para purificarse, para entender que la rabia no lleva más que a otro giro en u, hasta que notas que solo el amor nos da alas, nos hace parte de todo, nos lleva por el camino correcto. El dédalo se va resolviendo aunque de momento parezca que todo está de cabeza.

lunes, 20 de marzo de 2017

una noche con lady canadá

La puerta de salida daba a la calle 64 y la madrugada nos recibió con el frío habitual. Lady Canadá me tomó del brazo por unos momentos pero se soltó tan pronto recordó que apenas llevaba tres horas de conocerme. Adentro del antro había quedado su amiga, una rubia medio chalada pero encantadora que decidió quedarse hasta que cerraran el local, bailando en la misma pista atestada en la que Lady Canadá había bailado para mi, donde había permitido que le rozara la piel de sus hombros acercando su espalda contra mi pecho, donde había guiado mis manos hacia sus caderas obligándome a apretarlas con fuerza para luego clavar sus manos en mi melena mientras danzamos el baile más porno que he hecho en público pero que fue la entrada para estar en las nubes, así nada mas. Pasada la media noche, cuando mi oportunidad de cenicienta había vencido, con aliento de gin tonic advirtió, retándome, que planeaba quedarse de parranda hasta las cinco de la mañana. Pero eran apenas las tres en medio de una ciudad que no conocía a pesar de ser bogotana, y tomaba del brazo a un tipo que tampoco conocía. No encontramos un lugar donde comer algo y calmar otro de sus antojos pues el primero había sido besarme, abrazados y rodeados por cientos de gays bailando música electrónica, que según cuenta la leyenda, ni ella ni yo habíamos bailado jamás. Me comporté como un caballero, como me pasa siempre, y le dejé en claro que no estábamos en el lugar más seguro, así que me ofrecí a acompañarla a su casa. En el taxi puso su cabeza en mi hombro, la abracé para que estuviera más cómoda y puso su mano en mi pierna, decidí poner la mía encima, luego se puso sus gafas de nerda sexy. Se sorprendió cuando se enteró que mi edad casi duplicaba la suya -pensé que tenías treinta y tantos- dijo. La dejé en su casa, ebria y desconcertada. Según me dijo es una dama que cambia de personalidad dependiendo del idioma que hable, ya sea inglés o francés, el español le incomoda pues ha vivido más tiempo en Canadá que aquí. Hasta el momento las dos versiones que he visto me han atraído. Veremos qué sucede, porque todo comenzó cuando a la media noche me pidió que le enseñara la ciudad. Se va en agosto.

domingo, 12 de marzo de 2017

la impro de lady siansun

Estoy en plena conversación con Lady Oui Oui  y Lady dudas cuando el personaje en cuestión se acerca al escritorio, las pongo al tanto del proyecto del Señor Teatro, ellas lo conocen de algún tiempo atrás pero no le dan mayor importancia. ¿Por coincidencia? me entero que es representante de una empresa que organiza temporadas de teatro, y justamente esa noche Lady Siansun va a pisar las tablas en un pequeño teatro a pocas cuadras de mi cueva-estudio-taller-hogar.

Llegué veinte minutos antes de la función. El Señor Teatro está en la acera frente a la puerta del local definiendo detalles de última hora, lo saludo y camino hacia la entrada. El ventanal deja ver la apacible cafetería del lugar, intento abrir la puerta de vidrio pero está cerrada. Lady Siansun me reconoce, sonríe y abre la puerta. Me saluda como si nos conociéramos de varias vidas, es una buena señal teniendo en cuenta que nos hemos visto apenas tres veces y no hemos hablado más de cinco minutos en ésta vida. Me abraza con fuerza y siembra un beso en mi mejilla. Se emociona con emoción de actriz cuando le digo que la razón de mi presencia es asistir a su actuación. Cruzamos un par de frases de paso, ella me abraza nuevamente sin que yo sea capaz de corresponder pues mis brazos no saben que hacer, se despide y disculpa pues tiene  que prepararse para salir a escena.

El lugar es diminuto, las sillas no pasan de treinta y son incómodas como el infierno pero están a nivel del piso del escenario, así que decido ocupar una en la segunda fila. Es una obra de improvisación en la que ella es experta, ha ganado varios premios con ese talento así que no dudo que pasaré un buen rato, además la he visto en acción un par de veces antes.

La chispa no está. Cuando todo termina salgo del lugar sin despedirme y camino en la noche.





domingo, 5 de marzo de 2017

un cuarto de siglo después

Todo comenzó en 1992. A pesar de mis veintipocos nunca había tenido una novia "oficial". Mi timidez, reserva y sentido común me lo impedían. Por esos días nuestra banda de rocanrol (la dejé justo antes de que tuviese un enorme éxito) daba muestras de alzar el vuelo. Hicimos el famoso primer concierto en la casa desocupada de la calle 104 gracias al manager del momento y su buena gestión... con sus familiares. Poco tiempo después fuimos a un bar propiedad de los aterciopelados en la macarena, vía arteria daba en llamarse, estupendo lugar que no tuvo larga vida pues los vecinos progres del sector no apreciaban el ruido, ni la música, ni a los jóvenes rufianes que alardeabamos de hacer rocanrol, ni nada que no tuviese un tufillo esnob, tan habitual en ese sector.

La noche de la inauguración del bar, Patiño el manager, llegó con ella, muy entusiasmado el capullo. Para resumir al final de la noche yo salí con ella y la acompañé hasta el apartamento donde vivía con su madre a un par de cuadras del lugar. Patiño no me guardó ningún rencor, un muchacho noble. Charlamos hasta entrada la madrugada y me fui. Luego me confesó que no me habría negado una tanda de besos en esa primera ocasión, pero no hay nada mejor que hacerse desear.

Unos meses después el asunto terminó mal, como todo lo que termina (según dice Calamaro). Incluso me buscó después del fin, pero la dejé plantada en la puerta del apartamento de mi madre. Hacia 2001 dejó un mensaje en mi contestador deseándome un feliz cumpleaños, ese gestó me sorprendió. Hablamos por teléfono y supe que ya era madre, me alegré por ella. Hace unos ocho o nueve años nos encontramos en un museo, fue muy amable diciendo que soy de los que lleva en el corazón. Le agradecí, pero la honestidad brutal no me permitió corresponderle el halago.

Hace un par de semanas almorzamos en el restaurante español de la calle 23, ella no existe fuera del centro de la cuidad, imagino que al llegar a la calle 26 se desvanece. La madurez le sienta estupendamente sin duda, pero no tanto como para querer sacarle la blusa en un arranque felino.  Hace diez años está casada y su vida comienza a cubrirse con esa delgada capa de polvo del aburrimiento. Me despedí y corrí como el alma perdida que soy en busca de mi hija.

el bucle eterno

Dicen que algunas personas antes de morir deciden recorrer sus pasos y volver por última vez a los lugares importantes en sus vidas, generalmente aquellos donde fueron felices. Sabina no lo recomienda y lo empiezo a comprender. Nunca me ha interesado resolver los misterios relacionados con la existencia, me parece arrogante en exceso, prefiero que el río siga su curso y no inmiscuirme en lo divino, cósmico y trascendente; cada cual con lo suyo.

Por éstos días y sin que fuese un propósito me he ido encontrando con mujeres que pasaron por mi vida, algunas de lleno y otras apenas rozando la tangente. Lineas que dibujan mi vida. Son muy pocas pero tendrán cabida aquí, no pretendo hacer alarde, tan solo un recuento para dar fe de un nuevo inicio. El bucle eterno.

Me quedo con la imagen de la cantante soñada la noche que fui a uno de sus recitales íntimos con la intención de entrevistarla para mi documental. Su mirada fija cuando la abordé, la atención que prestó a mis palabras y su pregunta sencilla cuando nos dimos la mano: ¿cuál es tu nombre? Le dije Bruno Díaz, con timidez, casi mirando al piso al responderle . Ella no sabe que estaba hablando con Batman, vía facebook, cuando me invitó a su concierto de la próxima semana -para que nos conozcamos en persona- escribió.

domingo, 26 de febrero de 2017

lady oui oui

Lady oui oui arribó con aire de confianza, pero era una fachada. Su sonrisa carmín fuera de moda y el rímel a juego eran una barrera para niñatos punks adolescentes y púberes. Con  rapidez tomé el dominio de la situación. Ella traía en sus manos una edición de  El palacio de la luna de Paul Auster y le disparé con un dato al respecto que la animó y a la vez dejó en evidencia sus nervios y manos temblorosas. Está claro que las lolitas no son de mi interés, por bellas que sean, sin embargo me gusta dejar que hagan su pasarela, tan solo por jugar. Bellos ojos, pero una nostalgia que presupone dependencias. Mala señal. Ya entendió que no entraré en su juego y no le gustó.

miércoles, 22 de febrero de 2017

la strega

Llegamos al restaurante a las once de la noche. Mr. Net había preferido ir antes a un hostal a beber un par de cervezas con un  amigo vasco, pues sabía que la entrada al restaurante era costosa y el dinero no le sobraba. Los músicos estaban guardando los instrumentos, ella estaba de espalda cuando Mr. Net la saludó y me presentó, en ese momento supe que era la cantante. Ella lo increpó diciéndole que el recital era a las nueve de la noche, el intentó disculparse de cualquier manera pero ella le hizo entender que estaba molesta, se nota -le dije- ella sonrió y me abrazó con fuerza durante medio minuto mientras dijo algo que no pude entender.

La bajista entró a cuadro y me la presentaron, me miró fijo a los ojos, con fuerza. Al igual que su amiga tenía una belleza descomunal, sin embargo no me intimidé, me recordó a una amiga veintidós años atrás. Las dos estaban rozando los treinta y eran endemoniadamente bellas. No exagero ni miento.

Para resarcir el descuido de Mr. Net propuse que comiéramos, pero a esa hora ya estaba cerrado el restaurante, así que la invitamos a una copa. Llegó con un amigo alemán que habló con Mr. Net mientras ella me explicaba por qué esa noche había tenido la última actuación con su banda, llorando mientras cantaba. Respondió con sonrisas y aceptación a todas mis intervenciones. Le hice saber que las rupturas amorosas y familiares son buen terreno de cultivo para la creación. Luego ella se retiró y dimos de baja tres copas de jack daniel´s.

Al momento de despedirnos a la salida del restaurante ella despachó con displicencia fingida a Mr. Net como castigo por su retraso. La sorpresa vino cuando dijo que me amaba y que podía contar con ella para lo que fuera. Son formas de artista-pensé- pero ella finalizó diciendo que tenía dotes y artes especiales pues era la strega. Al notar que no entendía el italiano que ella dominaba por vena familiar me dijo: soy bruja.

La vi partir con su grupo de amigos, la minifalda roja despistaba (ni hablar de sus piernas), pero no el bastón que la ayudaba a sostenerse para caminar debido a un esguince en la rodilla. Estaba claro, era la strega.

miércoles, 11 de enero de 2017

las aventuras de la comandanta ninja

- ¡Atención comandante ninja! - dijo a través del teléfono
- Diga comandanta ninja - le contesté de la forma en que me lo pidió: comandanta
- Debemos ser muy cuidadosos con la operación, y mamá no se puede enterar
- ¡Entendido comandanta! ¿Cuáles son las instrucciones?
- Solo habla pasito que yo voy a construir la casa...

Ya mi hija aprendió a llamarme por teléfono. Durante la última semana me ha llamado para charlar y también para que la acompañe, así sea por vía telefónica. Tres o cuatro horas puede durar cada llamada, donde dejamos la linea abierta, como un micrófono que registra nuestras vidas en tiempo real. Eso me ha permitido saber qué hace mientras no está conmigo. Nos acompañamos a desayunar, a cenar y cada noche me pide que le lea un cuento para dormir. Tengo claro que en un par de semanas, cuando vuelva al colegio, las llamadas serán menos, pero también que siempre seremos compañía.

domingo, 1 de enero de 2017

llamadas de R

Para mi el sentido de la vida ha sido fácil de encontrar desde que soy padre. Eso no indica que antes estuviese perdido, tan solo un poco encerrado. Desde el momento en que ella nació tengo claro a que aferrarme y que dejar ir. Este año nuestra relación evolucionó. Hablamos todo el tiempo y ella deja ver su personalidad y carácter con la claridad propia de la inocencia y la honestidad que acompaña a la infancia.

El jueves estuvimos juntos todo el día. En la noche llamó para saludar y me dijo cosas que me partieron en llanto por la ternura. Lo que más me conmovió fue escucharla decir, mientras lloraba, que no sabía porqué me extrañaba tanto cuando no estábamos juntos. Su madre escuchó la conversación pues estaba en altavoz. Hablamos hasta las once de la noche, cuando lo habitual es que se duerma a eso de las nueve.

Hoy por primera vez fuimos al parque los tres y dejamos ver nuestra idea de familia. Seguiremos siendo una disfuncional y ella sabe que no estaremos juntos, sin embargo hay unión. R es una bendición.