miércoles, 11 de enero de 2017

las aventuras de la comandanta ninja

- ¡Atención comandante ninja! - dijo a través del teléfono
- Diga comandanta ninja - le contesté de la forma en que me lo pidió: comandanta
- Debemos ser muy cuidadosos con la operación, y mamá no se puede enterar
- ¡Entendido comandanta! ¿Cuáles son las instrucciones?
- Solo habla pasito que yo voy a construir la casa...

Ya mi hija aprendió a llamarme por teléfono. Durante la última semana me ha llamado para charlar y también para que la acompañe, así sea por vía telefónica. Tres o cuatro horas puede durar cada llamada, donde dejamos la linea abierta, como un micrófono que registra nuestras vidas en tiempo real. Eso me ha permitido saber qué hace mientras no está conmigo. Nos acompañamos a desayunar, a cenar y cada noche me pide que le lea un cuento para dormir. Tengo claro que en un par de semanas, cuando vuelva al colegio, las llamadas serán menos, pero también que siempre seremos compañía.

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