lunes, 20 de marzo de 2017

una noche con lady canadá

La puerta de salida daba a la calle 64 y la madrugada nos recibió con el frío habitual. Lady Canadá me tomó del brazo por unos momentos pero se soltó tan pronto recordó que apenas llevaba tres horas de conocerme. Adentro del antro había quedado su amiga, una rubia medio chalada pero encantadora que decidió quedarse hasta que cerraran el local, bailando en la misma pista atestada en la que Lady Canadá había bailado para mi, donde había permitido que le rozara la piel de sus hombros acercando su espalda contra mi pecho, donde había guiado mis manos hacia sus caderas obligándome a apretarlas con fuerza para luego clavar sus manos en mi melena mientras danzamos el baile más porno que he hecho en público pero que fue la entrada para estar en las nubes, así nada mas. Pasada la media noche, cuando mi oportunidad de cenicienta había vencido, con aliento de gin tonic advirtió, retándome, que planeaba quedarse de parranda hasta las cinco de la mañana. Pero eran apenas las tres en medio de una ciudad que no conocía a pesar de ser bogotana, y tomaba del brazo a un tipo que tampoco conocía. No encontramos un lugar donde comer algo y calmar otro de sus antojos pues el primero había sido besarme, abrazados y rodeados por cientos de gays bailando música electrónica, que según cuenta la leyenda, ni ella ni yo habíamos bailado jamás. Me comporté como un caballero, como me pasa siempre, y le dejé en claro que no estábamos en el lugar más seguro, así que me ofrecí a acompañarla a su casa. En el taxi puso su cabeza en mi hombro, la abracé para que estuviera más cómoda y puso su mano en mi pierna, decidí poner la mía encima, luego se puso sus gafas de nerda sexy. Se sorprendió cuando se enteró que mi edad casi duplicaba la suya -pensé que tenías treinta y tantos- dijo. La dejé en su casa, ebria y desconcertada. Según me dijo es una dama que cambia de personalidad dependiendo del idioma que hable, ya sea inglés o francés, el español le incomoda pues ha vivido más tiempo en Canadá que aquí. Hasta el momento las dos versiones que he visto me han atraído. Veremos qué sucede, porque todo comenzó cuando a la media noche me pidió que le enseñara la ciudad. Se va en agosto.