jueves, 21 de septiembre de 2017

es tiempo de alejarse

Los hábitos se van haciendo espacio cuando se pernocta en el hotel de una sola habitación. Unos pocos metros cuadrados son suficientes para perder cualquier sentido. El derroche no da dividendos al fantoche del lugar, no hay manera. Ni sexo ni drogas ni rocanrol, solo en redes sociales. Es tiempo de alejarse y dar doce pasos en cuarenta días, ir a charlar con Satanás en el desierto sin teléfono celular de por medio. Estoy cansado, el tiempo se termina y aún no termino la tarea.

sábado, 16 de septiembre de 2017

las fauces de la negra maría

Dejé el lugar a la una de la mañana justo cuando la banda comenzó a tocar. Era un cuchitril desangelado muy lejos de ser el birdland anhelado, con un pequeño espacio al fondo para máximo cuatro músicos. El frío me calaba sin piedad, estaba sin chaqueta pues no tenía planeado terminar en las fauces de la negra maría, no hasta esa hora de tan mal gusto para cenicienta. Me despidió con ojos vidriosos por el licor, no cedí ante su insistencia de esperar hasta el final. Convinimos volver el jueves siguiente, me dio una abrazo fuerte sin poder besarme en la mejilla porque tenía el casco puesto.

Hablé un rato con su novio en el portal del bar, una artista fisicoculturista con predilección por la filosofía, una combinación ideal para conquistar cumbieras (o jazzeras) con pretensiones intelectuales. Con ella charlamos un buen rato de la relación de padres e hijas, pues conoce a mi hija y la considera una bella bomba molotov. A la media noche salimos a tomar una cerveza en una esquina con la banda que tocaría desde la una de la mañana, la saxofonista era bella, los demás tenían esa facha de músicos bohemios tan distante a mi gusto. No dudo que fueran buenos músicos, pero la pose me aburre.

A las seis y media nos habíamos despedido de Mr. Net y tomamos como rumbo la academia, antes paramos a comprar una botella de vino para esperar hasta las nueve y media, hora en que comenzaba el concierto según me dijo con total autoridad. Su novio apareció en escena mientras hablábamos con una película de Laura Astorga proyectada en una pared de alguna facultad. Él no se quedó ni aceptó el vino, le preguntó si tenía algo más pero ella no lo tenía así que siguió de largo. A las diez subimos en la moto rumbo al cuchitril bajo una llovizna pertinaz.

Me había escrito al medio día para pedirme que la acompañara a la cita que tendría con Mr. Net a las cuatro de la tarde.

viernes, 8 de septiembre de 2017

fuera de foco

Desde temprano en la mañana van camino de Alabama. Dejaron su grato apartamento con miras a la bahía. Huir es una forma de protegerse. Siete horas en su Audi intentando evitar el la mirada del huracán, acompañados por millares de peregrinos obligados que ruedan por estupendas carreteras. Aunque las piedras rodantes suenen en su radio Jumpin' Jack Flash es un anciano millonario con el culo celulítico que nunca bailó en el ojo del huracán, por más que lo grite desde el primer verso. No tienen hijos, tan solo un par de gatos. Son inmigrantes a regañadientes que se están acostumbrando a la buena vida del otro lado del muro, tener permiso de trabajo en la era Trump no es cualquier cosa.

Espero que el viento huracanado no haya ido a su revisión anual y su ojo avizor esté fuera de foco, incluso ciego. Mi hermano y su esposa no lo merecen.